Los 6 alimentos más extraños del mundo, y a qué saben.

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El chef estadounidense Andrew Zimmern, además de un profesional de la cocina, es un comensal aventurero. Ha cruzado el globo en busca de los alimentos más extraños del mundo, y los ha probado casi todos.

Desde carne de tiburón descompuesta hasta tarántulas fritas, aquí hay 6 delicias locales que no desafiarán tu salud ni seguridad personal, pero sí tu paladar.

  1. Larvas de cocotero en Iquitos

En el corazón de la selva amazónica en Perú, los lugareños cosechan las blancas larvas en los troncos de coco y las venden en los mercados, cocinados a fuego directo atravesados por un palo.

Estas larvas, ricas en proteínas, saben a piel de pollo frita si se cocinan adecuadamente. Si no se cocinan bien, saben cómo bolsas de pus llenas de madera descompuesta semidigerida.

  1. Hákarl en Islandia

Los alimentos con peor sabor son los fermentados y descompuestos, como el Hákarl. Cuando en Islandia se atrapa un tiburón de Groenlandia, la carne fresca no puede comerse por ser venenosa.

Así que los islandeses la dejan pudrirse en cajas de madera y luego a la intemperie durante meses, para producir una carne que, aunque comestible, no es apta para débiles.

Solo el olor puede hacerte enfermar, pero si te gusta la sensación de tener amoniaco en la lengua, quizás lo sepas apreciar. Su olor es tan penetrante que necesitas un permiso de las fuerzas de seguridad para transportarlo.

  1. Gusanos de coral en Samoa

Los Palolo son pequeños gusanos que viven en los arrecifes de coral en las profundidades de la costa de Samoa, en el océano Pacífico. Salen de los corales cada pocos años cuando las condiciones atmosféricas son las correctas.

Los lugareños los sacan a la superficie y los comen crudos o salteados. Saben a hígado fermentado en agua salada, así que no te dejes engañar por su hermoso color azul.

  1. Raya fermentada en Corea

Tan adorada como despreciada en Corea del Sur, la raya fermentada, o hongeo, tiene el olor inconfundible del limpiador de pisos mezclado con pegamento.

Este plato está experimentando un resurgimiento de popularidad, usualmente se sirve crudo en pequeños filetes. Prepárate para que tu boca huela como un excusado después de la limpieza.

  1. El chorizo de Kazajstán

La gente en Kazajstán come todas las partes imaginables del caballo, desde la piel gruesa bajo la crin hasta el recto. No desperdician ninguna parte del animal. Una de las mejores cosas que probé fue el kazy, una salchicha de caballo.

Está hecha con trozos enteros de carne de las costillas sazonadas con ajo y sal, embutiendo todo en las tripas del mismo caballo, y finalmente ahumando el conjunto.

El resultado es una hermosa mezcla de carne y grasa fundida en la boca. Extraño para algunos, pero delicioso y muy normal en Asia Central.

  1. Tarántulas en Camboya

En éste último punto hay truco, pues las tarántulas no saben nada mal, incluso para el paladar occidental. Claro, si superas el hecho de que te estás comiendo una de las arañas más grandes del mundo.

Pero en verdad saben muy bien, me recuerdan a los cangrejos; dulces y delicados cuando están frescos. Después de atraparlas, las tarántulas necesitan ser limpiadas y pasadas por el fuego para quitar los pelos urticantes.

En Camboya, se fríen a fuego lento y se sofríen al wok con azúcar, sal, chiles y ajo. Se pueden cocinar como si fuera langosta o cangrejo y repito, son deliciosas.

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